Una Inteligencia Artificial autónoma ha rastreado la huella digital de miles de proyectos y ha dictado sentencia basándose únicamente en evidencias. Por primera vez en el mundo, un jurado formado 100% por Inteligencia Artificial selecciona a los referentes en Tecnología Social basándose en datos reales. Te contamos cómo ha sido el proceso en este artículo.

La Fundación Tecnología Social (FUNTESO) ha eliminado el factor humano en sus últimos Premios Tecnología Social 2026. No ha habido jurado tradicional, ni deliberaciones. Tampoco hubo periodo de inscripción: en estos premios, ninguna empresa envió su candidatura. Ha sido la propia IA la que salió a buscarlas, las evaluó y falló los ganadores.
Qinera, galardonada en los Premios de Tecnología Social por un jurado 100% IA
El Jurado IA nos seleccionó como finalistas y nos ha otorgado el premio en la categoría de Comunicación Aumentativa y Acceso Ocular. Esta categoría premia específicamente la capacidad de permitir el control del entorno digital mediante seguimiento ocular (eye-tracking), ampliando la autonomía de personas con movilidad reducida.
Este premio valida, de la forma más objetiva posible, que nuestra tecnología aúna innovación técnica y usabilidad en contextos reales.

¿Cómo nos «encontró» la IA?
Lo fascinante de este proceso (que podría abrir un debate sobre cómo medimos el éxito) es la metodología. La IA de Funteso no «cree» en lo que las marcas dicen de sí mismas; solo «cree» en lo que puede verificar.
El sistema rastreó internet buscando evidencias públicas (informes, normativas, guías, resultados demostrados) y nos sometió a un examen implacable bajo 7 criterios:
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Impacto social demostrado (30%): ¿Cambiamos vidas de verdad?
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Calidad de la evidencia (20%): Solidez de las fuentes.
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Accesibilidad y cumplimiento (15%): ¿Es para todos?
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Escalabilidad (10%).
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Seguridad y ética (10%).
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Usabilidad (10%).
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Sostenibilidad (5%).
El rigor es tal que, si la IA no encuentra evidencia pública para un criterio, marca «N/D» (No Disponible) y aplica una penalización automática del 50%.

¿Puede un robot valorar una emoción?
Quizás lo más revolucionario de este sistema es que no solo mide si la tecnología funciona, sino si tiene «conciencia social«. El algoritmo está entrenado para aplicar un estándar llamado ISENS (Impacto de Sensibilización Social). Este factor actúa como un multiplicador que premia a las tecnologías que logran «mover la aguja» de la sociedad: visibilidad mediática, efecto red y capacidad de cambiar hábitos.
Que la IA haya detectado que Qinera puntúa alto en ISENS significa que nuestras soluciones no solo son herramientas técnicas, sino que están contribuyendo a sensibilizar y normalizar la realidad de las personas con discapacidad en la conversación pública.

Para garantizar una transparencia total, tras la gala celebrada ayer, 10 de marzo de 2026, en el Teatro Bulevar de Torrelodones, Funteso publicará los archivos técnicos (JSON/XML) con las puntuaciones exactas y las evidencias encontradas.
El algoritmo puso los datos; nosotros, el corazón
La Inteligencia Artificial ha hablado y los datos están ahí, abiertos y auditables. Pero detrás de cada porcentaje de «Impacto Social» o «Usabilidad» que ha detectado el sistema, hay un equipo humano en Qinera comprometido con romper barreras. Celebramos que la IA nos reconozca, pero celebramos aún más que la tecnología sirva para poner en valor lo que de verdad importa: la dignidad y la autonomía de las personas.
La Inteligencia Artificial ha hablado y los datos están ahí, abiertos y auditables. Pero la culminación de este proceso se vivió ayer durante la entrega de premios. Nuestra compañera Nair Alcocer subió al atril para recoger el galardón en nombre de todo el equipo de Qinera, y en su discurso plasmó a la perfección el contraste entre el dato y el calor humano de nuestro propósito:
«Hay un momento que vivimos muchas veces en Qinera que nunca deja de emocionarnos. Es cuando un niño que no puede mover sus manos, ni hablar, descubre por primera vez que son sus ojos los que están moviendo algo en la pantalla. Mira… y pasa algo. Vuelve a mirar… y vuelve a pasar. Y te sonríe. Y en ese momento todos entendemos lo mismo: no es solo tecnología lo que acaba de ocurrir. Es comunicación. Es una puerta que se abre para ese niño y su familia». – Nair Alcocer, terapeuta ocupacional y responsable de servicios y formación de Qinera
El algoritmo puso la objetividad, pero Nair aportó el corazón. Nos recordó el verdadero sentido de todo esto: que la tecnología solo importa si sirve para que más personas puedan expresar lo que sienten, decidir, aprender y participar. Nuestro jurado siguen siendo las personas que usan nuestra tecnología cada día.

En Qinera trabajamos precisamente para eso: para que la tecnología permita a más personas expresar lo que piensan, decidir, aprender, participar y tener una voz propia. Porque los sistemas de comunicación aumentativa y de acceso al ordenador pueden cambiar profundamente la vida de muchas personas.
Nuestra historia empezó hace 25 años con una persona usuaria de tecnología de apoyo, Joaquín, nuestro fundador. Hoy somos ya 60 personas trabajando para que esto sea posible. En estos años hemos sido testigos de un gran cambio social. Hoy hay más conciencia, más herramientas y más oportunidades.
Pero también sabemos que queda mucho por recorrer.
Sobre FUNTESO
FUNTESO nace en 2008 como la primera Fundación de Tecnología Social en el mundo. Su finalidad es informar, divulgar y proyectar el uso de la tecnología —entendida como el conjunto de técnicas, habilidades, métodos y procesos— destinada a solucionar, prever o mejorar distintos escenarios de impacto social. Puedes conocer más sobre su jurado IA y metodología en funteso.es.